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1. ¿QUÉ SON?
Alrededor
del 3% de la población adulta sufre alergias
alimentarias. En los niños esta cifra
se eleva hasta el 8%, aproximadamente, debido
principalmente a que su sistema inmunitario
no está todavía completamente
maduro. En la actualidad, el único tratamiento
eficaz consiste en evitar la sustancia causante
de la alergia, conocida con el nombre de alérgeno.
Una alergia alimentaria consiste en una reacción
tras el consumo de un alimento específico
y produce unos cambios funcionales en determinados
órganos debido a una respuesta del sistema
inmunológico. Es decir, el organismo
considera a un compuesto inocuo como peligroso
y trata de destruirlo mediante una respuesta
inmune. El compuesto que provoca esta reacción
es una proteína contenida en un alimento
que por provocar esa reacción se llama
alérgeno o antígeno. El sistema
inmune reacciona produciendo anticuerpos que
a su vez provocan la formación de sustancias
químicas, como por ejemplo la histamina,
que son los responsables de los síntomas
propios de las alergias como el picor, moqueo,
problemas respiratorios, etc.
Una alergia es distinta a una intolerancia alimentaria,
puesto que la alergia ocurre a causa de una
proteína que causa una reacción
en el sistema inmune. La intolerancia alimentaria
es debida a un problema metabólico, pero
no del sistema inmune; la intolerancia a la
lactosa por ejemplo, se produce debido a la
ausencia de un enzima que “rompe”
la lactosa para que pueda ser digerida.
1.1. ¿Cuáles son sus
consecuencias?
Entre las consecuencias iniciales, que se agravan
con la edad, destacan las siguientes:
Urticaria
Eccema: inflamación de la piel que afecta
especialmente a los niños pequeños
Asma: dificultades respiratorias con sibilancias
y opresión torácica
Trastornos digestivos: náuseas, diarreas
y vómitos
Rino-conjuntivitis: hinchazón e inflamación
de la nariz y los ojos
Hinchazón de la lengua, el paladar y
la faringe
Shock anafiláctico
El shock anafiláctico, también conocido como shock alérgico o anafilaxia, es la consecuencia más peligrosa. Puede
ser mortal si no se recibe tratamiento médico inmediato. Aparece en personas que han desarrollado un nivel de sensibilidad elevado frente a un alérgeno específico. En estas personas hipersensibles, el shock alérgico puede ser desencadenado por la presencia de cantidades muy pequeñas de alérgeno en el alimento.
La anafilaxia se caracteriza por un descenso
apreciable de la tensión arterial, aumento
de la frecuencia respiratoria y taquicardia.
1.2. ¿Cuáles son las alergias alimentarias más frecuentes?
En niños
Los alimentos más frecuentes que pueden
provocar alergias en los niños son los
siguientes, ordenados de mayor a menor incidencia:
Huevos
Leche de vaca
Pescados
Frutos secos
Frutas frescas
Leguminosas
En adultos
Los alimentos más frecuentes que pueden
provocar alergias en los adultos son los siguientes, ordenados de mayor a menor incidencia:
Leche de vaca
Huevos
Cacahuetes
Trigo
Soja
Pescados
Mariscos
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